• Publicado: 21 Oct 2015

  • Archivado en: monterrey, elecciones

Lo irracional contra lo correcto, el caso de la tenencia

En un mundo diferente, estaría en desacuerdo con eliminar la tenencia en Nuevo León.

Seamos honestos, es irracional: en un estado con crecientes problemas de trafico, ¿haremos más fácil y barato tener un coche? En un estado tan endeudado que no puede pagar aguinaldos, ¿quitaremos una fuente de ingresos relativamente estable? En el país más desigual de la OCDE, ¿Vamos a promover un subsidio a los ricos?

¡Claro que es irracional quitar la tenencia!

Pero no vivimos en un mundo diferente, y si bien eliminar la tenencia es irracional, estar a favor de ello no es necesariamente malo.

Casi a finales de las campañas, el ahora gobernador se unió a la moda de todos los candidatos (menos, admirablemente, el PRI) de eliminar la tenencia en el estado.

El Bronco no tenía por que hacerlo: nadie pretende argumentar que ganó la elección por este tema. Jaime Rodriguez llegó a la silla grande por el hartazgo ciudadano con el status quo y la corrupción, basicamente. La tenencia fue la cereza en el pastel.

Entonces, ¿Porque acorralarse de tal manera?

Resulta evidente que los partidos de oposición, al ver una buena oportunidad de sabotaje continuarón con increíble velocidad a aprobar la eliminación del impuesto. Para ellos es racional a todas luces.

En otro sentido, también es racional a manera individual: nadie quiere pagar más impuestos, razón por la que fue una venta muy fácil con los ciudadanos.

Lo correcto

Nos encontramos entonces en este predicamento: es irracional, desde el punto de vista social, exigir que eliminen la tenencia, pero es correcto hacerlo por la peculiar forma de ganar elecciones en este país.

En pocas palabras, eliminar la tenencia sienta un precedente que puede ser importante para futuras campañas electorales: si prometes, es probable que tengas que cumplir.

También es interesante que en esta ocasión los intereses de los partidos coinciden con los de los ciudadanos porque la competencia electoral los dejó fuera del ejecutivo. Esto es muy bienvenido.

Aunque se dice por ahí que el Bronco “ganó” la batalla de la tenencia, lo cierto es que la eliminación de la tenencia como se anunció ayer (gradual hasta el 2018) es un buen compromiso para lograr los objetivos de ambos lados. Tampoco podíamos esperar una eliminación del 100% el primer día.

Pero la tendencia a hablar de más es es latente, y sin duda el talón de aquiles del nuevo gobernador. Por su bien debería aprender de este casi debacle.