• Publicado: 24 Jun 2015

  • Archivado en: EstadosUnidos, Sociedad

Quemen la Bandera

Lo que, a mi juzgar, es interesante de todo el espectáculo con la bandera de la confederación en Estados Unidos es que los argumentos de los “negadores” siguen siendo tomados en cuenta como válidos.

Para los menos enterados: tras la masacre llevada a cabo en una iglesia en Charleston resurgió en Estados Unidos el debate sobre que hacer con la bandera de la confederación, usada por el sur en la guerra civil.

Muchos capitolios del Sur la siguen usando en sus postes oficiales o como parte de su bandera, con el argumento de que refrenda su identidad e independencia como estado soberano.

El tema es que otros lo ven como un símbolo racista, a fin de cabo la guerra civil fue (particularmente) sobre el derecho que el sur quería mantener de tener esclavos. ¿La guerra fue sobre derechos de estados (como dicen algunos)? Sí. Pero pretender que la raza no tiene algo que ver es absurdo.

Otro de los argumentos a favor de mantener la bandera es que estarían desprestigiando a sus antepasados que murieron en la guerra. Ese argumento es todavía peor: morir por una causa no significa por si mismo que vale la pena celebrar la causa.

Aceptar que desafortunadamente muchos de nuestros antepasados habrán estado del lado equivocado de la historia, no es resignarte a olvidar tus raíces, sino comprobar que haz evolucionado desde entonces.

Miles de soldados nazis y de la SS murieron en la segunda guerra mundial, pero no vez a Alemania colgando la bandera Nazi.

Alemania no olvida la historia, la siguen enseñando en escuela y hay cientos de museos dedicados al tema, pero la causa amerita estar guardada bajo la solemnidad que da un museo, en dónde se puede apreciar desde una óptica más educacional.

¿Así como un Alemán, aunque haya perdido familiares en la guerra no tiene porque celebrar los campos de concentración, por que habría de celebrar alguien en Estados Unidos la lucha por la esclavitud?