• Publicado: 26 Feb 2017

  • Archivado en: Inteligencia-Artificial, Macroeconomía

¿Avanzando lentamente hacía el caos o un boom de productividad?

La ola de automatización que pronto será posible gracias a Inteligencia Artificial posee un problema difícil para los trabajadores del próximo siglo. Pero un buen entendimiento del reto podría dar pie a avances económicos importantes.

Dentro del debate sobre este tema hay básicamente dos corrientes de opinión: los pesimistas y los optimistas. Ambos lados están relativamente de acuerdo en que los robots desplazarán a la mano de obra, sin embargo, a diferencia de la visión apocalíptica del primer campo, los optimistas sugieren que esto es lo equivalente a una mejora tremenda de productividad que será benéfica para toda la economía. Les creo, pero con un grado ligero de escepticismo.

Un excelente artículo de The Economist resume bastante bien los argumentos, así como el razonamiento detrás del impuesto que Bill Gates propone a los robots. El billionario argumenta que la mayor parte de las ganancias futuras se las va llevar el capital, y por lo tanto deberían pagar por las externalidades generadas al desplazar a los trabajadores.

Esto sería inédito. ¿Cuándo las impresoras modernas dejaron a la industria de las maquinas de escribir sin trabajo, les cobramos algún impuesto adicional?

Por supuesto, tal vez la escala y profundidad del cambio que se avecina amerita medidas más drásticas. Pero estoy de acuerdo con el contra-argumento del diario británico: nunca es bueno penalizar a la inversión en capital, por que hace más productivo al trabajador (aunque terminen siendo menos de estos).

De hecho, penalizarlo ahora justamente sería todavía más contraproducente al sendero de largo plazo de productividad. Las datos de la productividad en Estados Unidos, como sugiere The Economist muestran un proceso de automatización todavía lento. Un excelente ensayo en New Republic hace el mismo argumento, pero en relación a México:

The workers in northern Mexico’s factory towns aren’t really competing with their highly paid counterparts in the U.S. They are competing against the efficiency and cost effectiveness of automation. Some manual labor may be moving to Mexico, but the highest-paying manufacturing jobs are staying in the U.S. Companies like Ford and Carrier are deciding between designing expensive new automated plants in the U.S. or investing in lower-cost, labor-intensive factories in Mexico. High-paying low-skill jobs are a scarce commodity on both sides of the border.

¿Qué generaría un impuesto a la automatización? Dependiendo de los specifics, pero casi seguramente más uso de mano de obra poco calificada. El problema es que sin justamente la automatización, condenas a las industrias a un equilibrio de baja productividad y a los consumidores a pagar precios altos.

Más bien, lo que ha estado comiendo a los sueldos no es la automatización sino industrias rigidas, con dinámicas de competencia malas (winner take all markets es un ejemplo bastante útil para la era digital).

El antidoto más sensato a esto sería una nueva ronda empredurismo, que merme las ganancias de las empresas con poder sustancial de mercado. El problema es que en la medida en que la automatización y especialmente la inteligencia artificial sea mayor ventaja competitiva, mayor es la barrera a la entrada, volviendo a hacer más intocables a las grandes.

En resumen: un impuesto a la automatización retrasaría un crecimiento en productividad que ya urge y afectaría al final del día al consumidor, pero por otro lado un rápido avance hacia la inteligencia artificial causaría conflictos sociales y alzaría barreras de entrada importante alrededor de los que ya están grandes.

La solución, en mi opinión, debería de ser un cambio rápido pero con un estado mínimo de garantía para los desplazados (universal basic income, anyone?) y con leyes explícitas de vencimiento de patentes sensatas (como se hace en la industria farmaceutica). Encontraríamos así el balance entre una alza en productividad a corto plazo y mercados más competidos en el futuro.