• Publicado: 29 Jul 2015

  • Archivado en: México, DataScience

Bajas de las Fuerzas Armadas

Sin duda una de las ventajas de los datos abiertos es que se pueden evaluar por ciudadanos las iniciativas de nuestros gobernantes, iniciando así un discurso informado sobre diferentes políticas que a todos nos competen. Tal es el caso de esta entrada.

Resulta que hace unos días, en un lugar recóndito del sitio oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional, se publicaron los datos de bajas registradas en las fuerzas armadas desde 1985.

Se trata, sin duda un caso interesante para explorar.

Las bajas, afortunadamente, muestran un importante descenso, particularmente desde el 2007:

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Como indica la gráfica, el dato del 2015 es parcial (enero a marzo), por lo que calculando un ritmo idéntico acabaría con una alza (en dónde se ve la estimación), pero más sobre esto a continuación.

Primero, esta interesante ver por que cayeron las bajas de manera tan importante.

El data set proporcionado por la SEDENA tiene tres dimensiones: una razón, un rango y un rango “agrupado”. Aquí vemos su evolución a través de los años:

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Claramente, la caída está en el comienzo del sexenio de Calderón y en las deserciones.

Esto resulta bastante congruente. Al iniciar labores, Calderón anunció que incrementaría sustancialmente los sueldos y las prestaciones a los soldados, particularmente los “rasos”. Para el 2010, según algunos medios, los sueldos en los niveles más bajos se habían prácticamente duplicado, sin duda un factor importante por el que los soldados se mantenían en la institución, cosa que se ve a continuación.

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Observamos que prácticamente todas las deserciones estaban en los rangos agrupados como “tropa” (los más bajos). Claramente un general no deserta, sino se retira.

Abriendo un poco más el rango de la tropa observamos todavía que la mayoría de estos se encuentran en el nivel más bajo: soldado raso. De hecho, el incentivo adicional monetario es muy visible en el 2008, reduciéndose constantemente la tendencia hasta el año pasado.

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Aunque sería difícil de medir, resulta intuitivo que esto también habría tenido el efecto de subir los costos de reclutamiento de los criminales. Si bien esto sería algo deseable en teoría, podría haber obligado también a que buscarán fuentes de financiamiento alternas, como la extorsión o el secuestro.

Pero ¿Qué está sucediendo en el 2015? ¿Se revertirá la tendencia según mi estimación? Tal vez no.

Mi “estimación” asume que la tasa de bajas es constante a lo largo del año, lo cual no necesariamente es cierto. Tal vez los retiros se dan a principios de año exclusivamente o siguen alguna estacionalidad.

Si graficamos el 2014 contra lo que sería el 2015 estimado de tan burda manera, obtenemos que tal vez si es una exageración.

Las razones que traen una tendencia a la alza son: “Pasar a Reserva Correspondiente” (que es básicamente, que pasas a reserva por haber concluido tu servicio militar), “Retiro”, “Deserción”, “Rescisión de Contrato” y “Haber solicitado la baja”, ligeramente.

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Observemos un poco más de cerca estas tres principales razones.

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Es bastante lógico pensar que las primeras dos causas (pasar a reserva y retiro) si tienen un factor estacional (se podría dar solo a principios de año).

Por otro lado, observamos que la deserción tal vez si trae un ritmo más acelerado que no se puede atribuir tanto a la fecha. De seguir esta tendencia, el alza en este rubro nos llevaría a niveles de deserción del 2012.

De mantenerse todos los demás rubros como el año pasado, estamos viendo comoquiera una ligera alza contra el 2014, producto de las deserciones, pero esto solo el tiempo lo dirá y asumiendo que la SEDENA vuelve a publicar estos datos.

De hecho, una nota más técnica sobre esto mismo: aunque algunas dependencias han intentado “abrir” sus datos, la realidad es que esto lo hacen de manera equivocada.

Por ejemplo, aun y cuando esta información es muy valiosa, se comparte con un estilo listo para imprimir, no para analizar. Lo ideal para una maquina no es leer información en excel con celdas en blanco y formato para pdf, sino en un base de datos “tidy”. Tampoco existe un historial de cambios o manera de actualizar “en vivo” esta información. Si mañana deciden publicar el dato hasta junio, no tendré idea.

Es decir, aun y cuando a veces la intención es buena, falta muchísimo en este país en cuanto a datos abiertos se refiere.

Simplemente, el portal datos.gob.mx no tiene ni API para leer la información y se nota que se trata solo de datasets enviados a la improvisación. Es realmente patético ver un csv con poco detalle, sin definición de datos, con celdas mal formateadas (por ejemplo: el que hizo su excel en csv no se dio cuenta que se separaría por coma), entre n más problemas básicos que se observan en el sitio.

Contrastemos esto con data.gov (de Estados Unidos), en dónde hay cientos de miles de datasets, con metadata y API’s funcionales y “vivos”.

El mejor esfuerzo que eh visto en México está en datamx.io de Codeando México y en cierto sentido más pequeño (pero al menos más estructurado que su par federal), el portal del Gobierno de Jalisco: datos.jalisco.gob.mx

Hace falta mucho por realmente crear una cultura de datos en el país.


Fuentes y metodología